viernes, septiembre 22, 2023

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¿Justicia para quién? Comienza el juicio a la presa política mapuche Yessica Bonnefoi

Escribe: Clara

Hoy comienza el juicio a Yessica Bonnefoi Carriqueo Antimil, quien tras ser violentamente detenida el 11 de agosto, se encuentra aislada en un buzón de 1.5 x2mts en la Policía de Seguridad Aeroportuaria de Río Negro. Pesan sobre ella los cargos de usurpación de tierras de Villa Mascardi, la misma causa por las que siete mujeres de la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu fueron detenidas en el desalojo y represión del 4 de octubre de 2022, cuatro de ellas, sitiadas junto a sus hijes más pequeñes en una casa precaria durante ocho meses con prisión domiciliaria. A Yessica se le suma una causa anexa por un rasguño a una policía que durante otro ataque e intento de desalojo en 2017 la gaseara con su bebe en brazos e intentara quitárselo. En aquella ocasión, el grupo albatros ejecutaba una cacería contra la comunidad, disparando más de 130 balas de plomo contra personas desarmadas que intentaban escapar hacia el monte, cobrándose la vida de Rafael Nahuel, de 22 años. Los prefectos imputados por su asesinato, sin embargo, contaron con el beneficio de la libertad durante estos largos seis años de espera al juicio que se encuentra en curso, no así las hermanas mapuches que por un delito menor y excarcelable, fueron detenidas preventivamente. A Yessica se le negó incluso la prisión domiciliaria que pidió su defensa para que pueda cuidar y sostener económicamente a sus cinco hijes. La justicia muestra así su orientación patriarcal, racista y de clase, actuando con clara parcialidad en favor de las fuerzas de seguridad y los intereses que defienden, en contra del pueblo mapuche y todo aquel que se oponga a los negociados con la tierra.

El Lof Lafken Winkul Mapu es parte de un proceso de recuperación de tierras ancestralmente ocupadas por la nación mapuche, que ve con preocupación como las mismas son cedidas por el estado a grupos privados para su explotación. En el caso del Lof, quien reclama la titularidad de las tierras es la Administración de Parques Nacionales, organismo estatal dependiente del ejecutivo nacional, querellante en la causa contra las hermanas mapuches. Pero el estado apunta a resolver este conflicto de la misma forma que los Lewis, los Benneton y los Rocco (los verdaderos usurpadores a quienes les cede cada vez más extensión de la Patagonia): con persecución y represión. A kilómetros de Mascardi, la comunidad Quemquemtreu en Cuesta del Ternero viene sufriendo permanentes hostigamientos, en 2021, estando sitiada por la policía que no permitía que ingresen alimentos ni ayuda sanitaria para forzar su desalojo, se permitió sí el ingreso de los socios de Rocco armados que asesinaron a Elias Garay. Son tantos los conflictos por la tierra, que podemos hablar de un plan sistemático de apropiación y exterminio, o como denuncian las comunidades, la continuidad de la mal llamada “campaña al desierto”.

No es casual entonces la cantidad de alusiones benévolas al genocidio de Roca por parte de funcionarios y candidatos de JxC y Milei, ni tampoco la feroz campaña mediática que acusa a los mapuches de terroristas para justificar y legitimar las represiones. Viejo mecanismo del estado: la construcción del enemigo interno como herramienta de control social para garantizar el ajuste y el lucro. El jueves 10 de agosto, mientras nos movilizábamos en repudio al asesinato en pleno centro porteño de Facundo Molares a manos de la policía de Larreta, se publicaba el sobreseimiento a los gendarmes imputados por la desaparición forzada y homicidio de Santiago Maldonado en 2017 en el Pu Lof de Cushamen Chubut, en un guiño claro del estado a las fuerzas represivas que necesita. El oficialismo por su parte, no hace tanta defensa ideológica y pública de Roca, pero si presta todo su aparato para la continuidad de su empresa, como quedó demostrado con la conformación del Comando Unificado de cuatro fuerzas de seguridad federales para reforzar a la policía provincial de Rio Negro, comando que se estrenaba en la salvaje represión al Lof de octubre bajo, el mando de Aníbal Fernández.

Al agudizarse la crisis económica se profundiza también la desesperación por exprimir hasta el último centavo nuestra tierra. Los negociados de fondo son la apropiación por parte de magnates foráneos para la explotación agropecuaria, minera, forestal e inmobiliaria, a lo que los mapuches, consecuentemente con su cultura e identidad íntegramente vinculadas a la naturaleza y el territorio, se han resistido permanentemente. Mientras se celebran 40 años de democracia, la situación del pueblo mapuche en la Patagonia pone al desnudo el peor lado del estado: el que reprime y judicializa al pueblo al servicio de empresas extranjeras.

La detención de Yessica rompe el acuerdo establecido en las mesas de dialogo propuestas por Alberto Fernández ante el reclamo de las autoridades mapuches, donde luego de dilatar y suspender encuentros durante 8 meses (mientras las hermanas y les niñes permanecían detenides, garantizando las condiciones para una negociación sumamente extorsiva), la comunidad accedió a una reubicación del Lof a cambio de la libertad de las hermanas y la caída de las causas penales contra les perseguides por causas de recuperación territorial.

Exigimos la libertad inmediata de Yessica y el fin de la persecución al pueblo mapuche y a todas las comunidades que defienden sus tierras.

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