DESDE LOS TERRITORIOS

Las comunidades costeras y la lucha contra el modelo extractivista

Escribe: Tata Gayone, CTA-Bahía Blanca, y referente de Ambiente en Lucha-IS.
Foto: Flor Guzzetti (@gflor)

Estamos saliendo con mucha fuerza de un Encuentro de Comunidades Costeras que demandó más de dos meses de preparación, un esfuerzo compensado largamente por sus frutos.

Centralmente porque estamos confluyendo en nuevas formas de organización, en una lucha que tiene en claro que enfrenta al extractivismo, lo que es muy importante porque nos une. No solo el mar nos une, enfrentar al extractivismo nos une a la meseta de Río Negro, que hay que defender de su entrega para las multinacionales del hidrógeno verde; y también nos une a la lucha contra las mineras instaladas en la cordillera, que contaminan los glaciares y los ríos que bajan al mar. Recientemente nos alertaron los compañeros de la Asamblea de Jáchal sobre el cargamento de mercurio y otros residuos tóxicos que la Barrick Gold transportaría en camiones desde San Juan, recorriendo varias provincias hasta llegar al puerto de Ingeniero White para ser embarcadas para su tratamiento en Europa. Si bien no pudimos detenerlo, avanzamos en la organización de redes y empezamos a pensar en un programa que nos una a todos y todas en Argentina y también América Latina. El gasoducto Nestor Kirchner está pensado para garantizar la exportación a Brasil, la bajante del Río Paraná está relacionada con la situación crítica del Amazonas, afectado por el extractivismo. Por eso es que siempre decimos de hacer “mapeos”, pero sobre todo construir organizaciones que se relacionen para dar pelea en conjunto.

También para la construcción de conocimiento es importante esa unidad. Lo vimos en Mar del Plata, con la necesidad de poder contar con saberes especializados que combatan las mentiras de los técnicos defensores de las petroleras. Lo vimos acá en el “Toxi Tour”, cuando pudimos escuchar a un ex trabajador desnudando la desidia del Polo Petroquímico; y también en la charla que nos brindaron Emilce Heredia Chaz de la Universidad Nacional del Sur con su aporte sobre la historia del extractivismo acá en Bahía Blanca, y Víctor Quilaqueo del Observatorio Petrolero Sur con su conocimiento sobre la industria petrolera en Argentina y el mundo. Todo este conocimiento lo vamos compartiendo y los mapas se van agrandando. Como nos pasó con las compañeras de Río Negro, que cuando empezamos a pensar este encuentro no habíamos previsto su participación, que fue sumamente enriquecedora. Porque entre otras cosas nos trajeron la experiencia que hicieron conquistando con la lucha en las calles la Ley Lasalle, que prohíbe en el mar territorial rionegrino tanto la extracción como la exportación de gas e hidrocarburos. Y durante todo el Encuentro nombramos permanentemente a Tierra del Fuego, con quienes tenemos que contactarnos porque necesitamos ver qué es eso que dicen los defensores de las off shore sobre las supuestas maravillas económicas que no afectaron a la pesca. Que eso nos lo digan los pescadores artesanales, a ver si piensan lo mismo. Nos llevamos de este encuentro la necesidad de expandir cada vez más estos lazos.

Hemos construido una identidad como comunidades costeras que tenemos que defender, defender nuestros territorios de todo lo que nos va robando el extractivismo, que también son vidas de trabajadores. Por eso, por ejemplo, es que existe el vínculo de nuestra pelea también con campañas como la de “Basta de Asesinatos Laborales”. La vinculación entre la flexibilización laboral y las privatizaciones, nos ayudan a comprender la forma material concreta en la que se apoya y se ejerce la contaminación ambiental capitalista. Porque tenemos que tomar conciencia de lo que implicaron las leyes del menemismo de privatización, flexibilización laboral y provincialización de los bienes naturales, en camino de impulsar su extranjerización, tercerización y aumento de la dependencia respecto de las empresas.

De un trabajo en relación a la educación, donde el peronismo en los 90’ hizo lo mismo que hizo con los bienes naturales con las escuelas, y la fragmentó en múltiples sistemas educativos dependientes de los pobres presupuestos locales, Estela Grassi y otras investigadoras dieron cuenta ya hace tiempo de un concepto importantísimo que es que “desde el territorio es imposible enfrentar a los modelos”. La idea del “territorio” que nos hace sentir fuertes, porque decimos “acá estamos luchando desde el territorio”, tiene también un límite. Tenemos que pensar en términos de cómo dar vuelta todo un sistema que dejó a las provincias a “la buena de dios”, o más bien, entregadas a los negociados de las multinacionales. Entre las enormes deudas provinciales y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, se encuentran motores fundamentales del extractivismo en nuestro país. Nuestra pelea entonces implica tejer la unidad entre los territorios, pero en vistas a una pelea que tenemos que tomar de forma integral.

Se trata, además, de un doble movimiento el que tenemos que hacer, porque por un lado es importante discutir, como lo empezamos a hacer con este encuentro, cómo organizarnos mejor entre las comunidades costeras para golpear como un solo puño para enfrentar la iniciativa de las petroleras. Pero al mismo tiempo, cada comunidad tiene su realidad, sus conflictos, su capacidad de intervenir, su propia evaluación de fuerzas y formas de mejor empalmar localmente. Por ejemplo, acá en Bahía Blanca, como comentó en la conferencia de prensa el abogado de los pescadores artesanales, Lucas Beier, en los próximos días puede haber un fallo clave en relación a la contaminación del estuario por parte del Polo Petroquímico, y si se dan movilizaciones debería ser una tarea importantísima para nuestra Coordinadora Socioambiental local.

Poder dar este paso de reunirnos a discutir presencialmente, salir del cuadradito de las reuniones virtuales, poder hacer este proceso de intercambio de experiencias nos deja más fuerzas para seguir la pelea. Poder haber visto las consecuencias del Polo Petroquímico también impactó a los y las compañeras de las comunidades costeras, y seguramente les va a dar también más argumentos para explicar porqué no queremos este nuevo avance del extractivismo en nuestros mares. Ahora a redoblar los esfuerzos y dejar en claro que las petroleras en el mar no pasarán.

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