DESDE LOS TERRITORIOS

Bahía Blanca: Del Toxi Tour a la lucha contra el Toxi-Futuro costero

Escribe: Nicolás Núñez, Ambiente en Lucha.

¿Y si la historia del descontrol del precio del pan en los hogares populares de nuestro país tuviera un capítulo clave en el Polo Petroquímico de Ingeniero White, a la vera del Mar Argentino?

Eso piensa Néstor Alende, quien a sus 22 años tuvo que ir a reconocer a sus compañeros calcinados por un incendio en el elevador de carga número cinco que operaba bajo la jurisdicción de la Junta Nacional de Granos. Lo que era el elevador de carga más moderno de Latinoamérica estalló en 1985, en un episodio que abarató completamente la infraestructura exportadora que fue luego “privatizada por dos mangos con cincuenta”, como dice Néstor. “Sabíamos que algo así podía pasar, lo veíamos venir”. Argentina venía rompiendo récords de exportaciones y la voracidad de romper el parcial control estatal y liberalizar los precios de los granos acechaba la maquinaria nacional. A las 9hs de la mañana, horario inamovible de receso para el mate, una explosión devastó el elevador tratando de reducir los daños humanos, que de todas formas se dieron. En los años posteriores, los gobiernos radicales y peronistas terminarían por entregar íntegro el control del comercio exterior a las multinacionales. Así se garantizaba la liberalización de las exportaciones que el agronegocio reclamaba para potenciar sus ganancias. La mesa de las familias argentinas quedaría al final de la fila de las preocupaciones de la producción de alimentos. El Extractivismo capitalista es siempre criminal y hambreador.

Las palabras de Néstor fueron el cierre del recorrido por los puertos de la zona que realizó el Encuentro de Comunidades Costeras. Un compañero de Bahía recurrió en su crónica de la jornada al ricotero “el futuro ya llegó” (link), también podríamos decir “noticias de ayer, ¡extra, extra!”. La idea se mantiene: la lucha por un Mar Libre de Petroleras es también la pelea por ciudades costeras que no repitan el camino de devastación ambiental, social y económica que atravesaron Bahía Blanca e Ingeniero White.

Antes, habíamos estado recorriendo las inmediaciones de las plantas de Petrobras, Dow Chemical, Dreyfus, y demás multinacionales del Polo Petroquímico con Federico Manfredini.

Federico habla y, por un lado, el mito del control estatal a las multinacionales se derrumba, y por otro, su enojo, su convencimiento y su fortaleza contagian. Se trata de un padre al cual la precarización laboral vinculada al Polo Petroquímico le arrebató a Juan Cruz a sus 25 años. Como tal, solo una entre decenas de familias golpeadas por la desidia y la corrupción gubernamental y empresarial. Junto a Tata Gayone (CTA Bahía Blanca y Ambiente en Lucha-IS) y el abogado Leandro Aparicio, van guiando un recorrido en el que contarán que esas decenas de familias con sus decenas de víctimas no son miles porque un buen día al viento se le ocurrió soplar hacia el lado del mar y no de la ciudad, y entonces una fuga no fue un pequeño Chernobyl. Ejemplo tras ejemplo, darán cuenta que precarización laboral es igual a contaminación ambiental, dentro del Polo y no sólo en las petroquímicas. César Benítez a los 31 años, falleció sepultado por un desmoronamiento trabajando para una contratista de la cerealera Dreyfus.

“A nosotros nos decían lo mismo”. El cuento de que la extranjerización de los bienes comunes va a ser la vía del desarrollo y la generación de empleo muere tan pronto como alguien pisa Ingeniero White. Y ni que hablar si se dirige une hasta una esquina humilde de Bahía, donde escondida en una casa como cualquier otra, funcionaba el laboratorio clandestino que trabajaba para las empresas del Polo Petroquímico en el que falleció Juan Cruz Manfredini. Allí fuimos con su madre Mónica Dambolena, y Stella Maris Frontini, madre de Nicolas Biernat, quien en 2004 y a sus 24 años, falleció tras quedar envuelto por llamas mientras realizaba tareas de limpieza para Petrobras.

El relato de cada caso golpea a les compañeres de las comunidades costeras, pero también reafirma una certeza construida en estos meses de militancia contra las petroleras mar adentro. ¿Qué nos prometen cuando nos proponen “control estatal”? Si los gobiernos argentinos no quisieron controlar empresas cuya base de operación era sobre tierra, ¿garantizan ahora supervisión kilómetros adentro del mar, a miles de metros de profundidad? ¿Qué nos prometen cuando hablan de desarrollo y empleo? Si Ingeniero White es solo un fantasma de la comunidad que era antes del desarrollo y posterior privatización del Polo Petroquímico. La Asamblea por un Mar Libre de Petroleras cumplió un año este 19 de junio, constatar la realidad del Polo Petroquímico puso aún más en valor cada paso de la lucha que se dio desde entonces para evitar transitar el mismo destino.

El “Toxi Tour” finalizó con una instancia de cierre de intercambio entre les representantes de las comunidades costeras que estuvieron construyendo estos días una respuesta en común ante el avance del extractivismo marítimo y sus consecuencias. Tras el encuentro, les compañeres vuelven a sus territorios a compartir con las asambleas, y seguramente en los próximos días tendremos novedades sobre cómo seguir acompañando esta lucha testigo para todo el movimiento socioambiental de nuestro país.

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